jueves, 27 de julio de 2017

Eficacia y seguridad de LEMTRADA®para la EM.

https://blogsclerosismultiple.wordpress.com/2016/03/26/eficacia-y-seguridad-de-lemtradapara-la-em/
En la actualidad, se encuentran autorizados en la Unión Europea varios medicamentos modificadores de la enfermedad, entre los que se encuentran agentes inmunomoduladores (beta-interferones, acetato de glatirámero, anticuerpos monoclonales) , antagonistas de la alfa-4-beta integrina (natalizumab), análogos de esfingosina (fingolimod) , agentes inmunosupresores y citotóxicos.
En España, entre los diferentes tratamientos disponibles, el consenso de expertos  recomienda utilizar como primera línea de tratamiento de la EMRR:
INFβ-1b subcutáneo (SC), INFβ-1a SC o intramuscular (IM) y acetato de glatirámero. En aquellos casos de evolución rápida y agresiva, natalizumab o fingolimod son también opciones de primera línea.
En segunda línea, para aquellos pacientes que no responden al tratamiento con inmunomoduladores, continúan presentando brotes y actividad lesional (evidenciada con técnicas de neuroimagen), están indicados natalizumab o fingolimod, según factores dependientes del paciente, como la gravedad clínica, las comorbilidades u otros. En la actualidad, otros tratamientos usados en el pasado para tratar la EM, como mitoxantrona o azatioprina se encuentran en desuso.
A pesar del tratamiento correcto con las opciones disponibles, un número importante de pacientes continúa presentando brotes de la enfermedad y/o acumulando discapacidad. La autorización reciente de alemtuzumab (Lemtrada®) y la incorporación inminente de dos nuevos medicamentos [dimetil-fumarato (derivado del ácido fumárico que activa la vía de transcripción del factor nuclear 2) y teriflunomida (inhibidor de la síntesis “de novo” de pirimidinas)], supondrá la ampliación del abanico de opciones terapéuticas disponibles.
Ello hace necesario conocer en profundidad el perfil de eficacia y seguridadde cada uno de ellos y ponerlos en contexto frente a las alternativas disponibles, con el fin de decidir cuál es la opción más adecuada en cada caso.
ALEMTUZUMAB (LEMTRADA®)
Alemtuzumab está indicado en pacientes adultos con EMRR con enfermedad activa definida por manifestaciones clínicas o detectadas por resonancia magnética . La posología recomendada es de 12 mg/día en perfusión intravenosa, durante un curso de tratamiento de 5 días, seguidos de un segundo curso de 3 días de tratamiento a los 12 meses del curso inicial. Durante los cursos es necesario administrar premedicación con corticoides y otros tratamientos sintomáticos, además de instaurar profilaxis para la infección por herpes durante al menos el primer mes desde el inicio del curso.Desde el 2 de Marzo del 2016 está comercializado por el SNS.
Hasta el año 2012, alemtuzumab (bajo el nombre comercial de MabCampath®)  estaba autorizado en el tratamiento de la leucemia linfocítica crónica de células B (LLC-B). La compañía responsable del medicamento decidió ese año la suspensión de comercialización de MabCampath® por motivos comerciales. Tanto la dosis acumulativa como la pauta posológica empleadas en el tratamiento de LLC-B son diferentes de las aprobadas para la indicación en EM. Farmacología .
Alemtuzumab es un anticuerpo monoclonal humanizado dirigido frente al antígeno específico de superficie CD52, el cual se expresa en la superficie de las células de sistema inmune, fundamentalmente en linfocitos B y T, causando una depleción rápida de los mismos, seguida de una repoblación lenta en los 6-12 meses siguientes, respectivamente. La repoblación de los distintos fenotipos de linfocitos T no es paralela, generalmente se recuperan antes los CD8+ y posteriormente los CD4+ (y CD3+). Aunque el mecanismo de acción de alemtuzumab en EM no se conoce exactamente, se postula que esta reducción de células B y T circulantes y su posterior repoblación, podría ser el mecanismo por el cual alemtuzumab reduciría la posibilidad de recaídas en EM y retrasaría la evolución de la enfermedad.
La farmacocinética de alemtuzumab se basa principalmente en modelos farmacocinéticos poblacionales, a partir del análisis de datos provenientes de sus tres ensayos clínicos pivotales. En un mismo curso de tratamiento, las concentraciones plasmáticas aumentaron con cada dosis consecutiva, detectándose las concentraciones más altas después de la última infusión del curso de tratamiento. Al ser un anticuerpo tipo IgG, alemtuzumab se elimina por mecanismos mediados por las células diana y otros mecanismos no específicos. No se excreta vía renal ni se elimina a través de las isoenzimas del CYP450.
Eficacia 
La eficacia de alemtuzumab en EM se basa en tres ensayos clínicos multicéntricos, aleatorizados, con control activo (IFNβ-1a),abiertos para el paciente e investigador y con evaluador ciego (estudio fase II CAMMS223, estudios fase III CAMMS323 y CAMMS324). Además se encuentra en marcha un estudio de extensión (CAMMS03409). La variable primaria de eficacia de los tres ensayos clínicos fue la misma co-variable primaria, [tasa anualizada de recaídas y tiempo hasta la acumulación sostenida de discapacidad (definida como el aumento en la puntuación de EDSS de ≥1.5 puntos para una puntuación basal de 0 o un aumento de ≥1.0 puntos para una puntuación basal ≥1) durante un periodo de 6 meses consecutivos].
Como variables secundarias más relevantes se incluyeron cambios desde el nivel basal en la escala MSFC (“multiple sclerosis functional composite”), cambios en la escala EDSS desde el nivel basal, proporción de pacientes libres de recaída y variables de neuroimagen (13). La duración de los estudios fue entre 2 (CAMMS323 y CAMMS324) y 3 años (CAMMS223).
La tasa de atrofia cerebral, medida según la fracción parenquimática cerebral (FPC), disminuyó progresivamente durante los cuatro años entre los pacientes tratados con alemtuzumab en el CARE-MS I.
Entre los pacientes tratados con alemtuzumab en el CARE-MS II, la tasa de atrofia cerebral disminuyó progresivamente durante tres años y se mantuvo baja en el año 4. En ambos estudios, la mediana de la pérdida de volumen cerebral anual fue inferior al -0,20 % en los años 3 y 4, la cual fue inferior a la que se observó durante los estudios pivotales de dos años. • En el CARE-MS I y CARE-MS II, el tratamiento con alemtuzumab redujo significativamente el riesgo de desarrollar nuevas lesiones en comparación con el interferón beta-1a 44mcg.
En el estudio de extensión, la mayoría de los pacientes tratados con alemtuzumab en el CARE-MS I y CARE-MS II no presentaron nuevas lesiones ni actividad detectada por RM en los años 3 y 4 (aproximadamente el 70 %).
Seguridad 
En los 3 estudios principales que apoyan la autorización de alemtuzumab, se notificaron eventos adversos en el 97,5% de los pacientes tratados con alemtuzumab (12 mg/día) y el 94,6% de los tratados con IFNβ-1a. La mayoría de los eventos notificados fueron de gravedad leve-moderada. Las reacciones adversas con alemtuzumab notificadas con más frecuencia fueron: alteraciones cutáneas (erupción cutánea, urticaria, prurito), del sistema nervioso central (cefalea, recaída de EM, parestesia) e infecciones (nasofaringitis, infecciones urinarias y respiratorias). Durante el desarrollo clínico, ciertas reacciones adversas se consideraron de especial interés, como son las reacciones relacionadas con la infusión, alteraciones tiroideas, púrpura trombocitopénica idiopática (PTI), nefropatías autoinmunes e infecciones.
Resumen del perfil de seguridad
En un análisis conjunto de estudios clínicos controlados, la población estuvo constituida por un total de 1.188 pacientes con EM remitente recurrente (EMRR) tratados con LEMTRADA (12 mg o 24 mg) con un resultado de 2.363 pacientes-años de seguimiento de seguridad y un seguimiento medio de 24 meses. Las reacciones adversas más importantes son autoinmunidad (PTI, trastornos de tiroides, nefropatías, citopenias), RAP e infecciones.  Las reacciones adversas más frecuentes con LEMTRADA (en ≥20% de los pacientes) son erupción, cefalea, pirexia e infecciones del tracto respiratorio.
Reacciones asociadas a la perfusión (RAP)
En los ensayos clínicos controlados, las reacciones asociadas a la perfusión (RAP) se definieron como cualquier acontecimiento adverso ocurrido durante o en las 24 horas siguientes a la perfusión de LEMTRADA. La mayoría podían deberse a la liberación de citoquinas durante la perfusión. La mayoría de los pacientes tratados con LEMTRADA en ensayos clínicos controlados en EM experimentaron RAP leves a moderadas durante y/o hasta 24 horas después de la administración de LEMTRADA 12 mg que, a menudo, incluyeron cefalea, erupción, pirexia, náuseas, urticaria, prurito, insomnio, escalofríos,  rubefacción, fatiga, disnea, disgeusia, malestar torácico, erupción generalizada, taquicardia, dispepsia, mareo y dolor.
En el 3% de los pacientes se produjeron reacciones graves que incluyeron casos de pirexia, urticaria, fibrilación auricular, náuseas, malestar torácico e hipotensión. Pueden aparecer manifestaciones clínicas de anafilaxis similares a las manifestaciones clínicas de las reacciones asociadas a la perfusión, pero tendrán tendencia a ser más severas o potencialmente una amenaza para la vida. Las reacciones atribuidas a anafilaxis se han notificado raramente, en contraste con las reacciones asociadas con la perfusión. Se recomienda pretratar a los pacientes para mejorar los efectos de las reacciones a la perfusión.
La mayoría de los pacientes de los ensayos clínicos recibieron antihistamínicos y/o antipiréticos antes de, al menos, una perfusión de LEMTRADA. Los pacientes pueden sufrir RAP a pesar del pretratamiento. Se recomienda observar si hay reacciones durante la perfusión de LEMTRADA y hasta 2 horas después de ésta. Si se produjera una RAP, proporcione el tratamiento sintomático adecuado según sea necesario. Si la perfusión no fuera bien tolerada, su duración podría extenderse.
En caso de reacciones graves a la perfusión, debe considerarse la interrupción inmediata de la perfusión intravenosa. En los ensayos clínicos, fueron muy raras las reacciones graves o de anafilaxia que necesitaron la interrupción del tratamiento. Los médicos deben conocer el historial cardiaco del paciente ya que las reacciones asociadas a la perfusión pueden incluir síntomas cardiacos como taquicardia. Debe haber recursos disponibles para tratar las reacciones graves o de anafilaxia.
Pruebas de laboratorio recomendadas para monitorizar a los pacientes
Deben realizarse pruebas de laboratorio a intervalos periódicos durante los 48 meses siguientes al último curso de tratamiento con LEMTRADA para controlar que no haya síntomas tempranos de enfermedad autoinmune: 
Recuento sanguíneo completo con fórmula leucocitaria completa (antes de iniciar el tratamiento y a intervalos mensuales a partir de entonces)
Niveles de creatinina en suero (antes de iniciar el tratamiento y a intervalos mensuales a partir de entonces) 
Analítica de orina con microscopía (antes de iniciar el tratamiento y a intervalos mensuales a partir de entonces) 
Una prueba de función tiroidea, como nivel de hormona estimulante del tiroides (antes de iniciar el tratamiento y cada 3 meses a partir de entonces) Después de este periodo, cualquier hallazgo clínico que sugiera una nefropatía o una disfunción del tiroides requerirá pruebas adicionales.
Fertilidad, embarazo y lactancia
Las concentraciones en suero fueron bajas o indetectables dentro de los 30 días, aproximadamente, después de cada curso de tratamiento. Por tanto, las mujeres en edad fértil deben utilizar métodos anticonceptivos eficacescuando reciban un curso de tratamiento con LEMTRADA y durante los 4 meses posteriores a ese curso de tratamiento.
Embarazo
Hay datos limitados relativos al uso de LEMTRADA en mujeres embarazadas. Sólo debe administrarse LEMTRADA durante el embarazo si los posibles beneficios justifican los riesgos potenciales para el feto. Se sabe que la IgG humana traspasa la barrera placentaria; alemtuzumab podría traspasar también la barrera placentaria y, por tanto, suponer un riesgo para el feto. Los estudios realizados en animales han mostrado toxicidad en la reproducción. Se desconoce si alemtuzumab puede causar daños fetales si se administra a mujeres embarazadas o si puede afectar a la capacidad reproductora. Las enfermedades de tiroides suponen un riesgo especial para las mujeres embarazadas. Si no se trata el hipotiroidismo durante el embarazo, aumenta el riesgo de aborto espontáneo y de que el feto resulte afectado con problemas como retraso mental y enanismo. En madres con la enfermedad de Graves, los anticuerpos receptores de la hormona estimulante del tiroides se pueden transmitir al feto en desarrollo y causar una enfermedad de Graves neonatal transitoria.
Lactancia
Se detectó alemtuzumab en la leche y en las crías de ratones en periodo de lactancia. Se desconoce si alemtuzumab se excreta a la leche humana. No se puede excluir el riesgo para niños lactantes. Por tanto, la lactancia materna debe interrumpirse durante cada curso de tratamiento con LEMTRADA y durante 4 meses después de la última perfusión de cada curso de tratamiento. No obstante, las ventajas de la inmunidad que confiere la leche materna pueden superar los riesgos de una posible exposición del lactante a alemtuzumab.
Fertilidad
No existen datos clínicos adecuados sobre seguridad sobre el efecto de LEMTRADA en la fertilidad. En un subestudio con 13 pacientes varones tratados con alemtuzumab (en tratamiento con 12 mg o 24 mg), no hubo evidencia de aspermia, azoospermia, recuento de espermatozoides sistemáticamente reducido, trastornos de la movilidad o un aumento de anormalidades morfológicas del esperma. Se sabe que el CD52 está presente en los tejidos reproductivos humanos y de roedores. Los datos sobre animales han mostrado efectos en la fertilidad de ratones humanizados, no obstante se desconoce si existe un posible impacto en la fertilidad humana durante el periodo de exposición, según los datos disponibles.

INDICACION:
Alemtuzumab está indicado en el tratamiento de adultos con EMRR que presentan enfermedad activa, definida por criterios clínicos y/o de neuroimagen. Su eficacia se ha estudiado en una población con afectación moderada (puntuación EDSS media en los ensayos: 2,0-2,5) y un espectro de pacientes que oscila desde pacientes no tratados previamente con actividad baja hasta pacientes con formas refractarias a tratamientos previos y alto grado de actividad. En los estudios no se incluyeron pacientes ancianos (se restringió a pacientes entre 18-55 años), aunque no sería esperable que su eficacia fuese diferente. Sin embargo, desde el punto de vista del perfil de seguridad, es esperable que éste sea menos favorable que en la población estudiada.
Para poner en contexto el efecto de alemtuzumab, hay que señalar que los ensayos se realizaron frente a un comparador activo (INFβ-1a, Rebif®, 44 mcg/3 veces por semana), el cual ha demostrado una eficacia relevante frente a placebo en la reducción de brotes y en la reducción absoluta de progresión de la discapacidad .
Eficacia en pacientes naïve
En el estudio realizado, se demostró la superioridad de alemtuzumab frente a INFβ-1a 44 mcg en la reducción de las recaídas, con una reducción del riesgo de aproximadamente el 55%. Por el contrario, posiblemente debido a la lenta progresión de la enfermedad en este tipo de pacientes, no se encontraron diferencias en la progresión de la discapacidad durante los 2 años del estudio. A pesar de este hecho, los datos presentados, incluidos los datos por subgrupos relevantes de pacientes (i.e. de acuerdo al grado de actividad de la enfermedad), permiten concluir que alemtuzumab es un fármaco efectivo en el control de la inflamación en la población naïve.
Eficacia en pacientes previamente tratados
En comparación con los estudios en pacientes naïve, la población incluida en el estudio CAMMS324 presentaba puntuaciones de EDSS más altas y una duración de la enfermedad más prolongada. Para garantizar la inclusión de pacientes con enfermedad activa, los criterios de inclusión sobre la actividad de la enfermedad fueron también más exigentes.
En este estudio, el efecto sobre la tasa de aparición de brotes a dos años fue estadística y clínicamente significativo. También se encontraron diferencias estadísticamente significativas en el componente de progresión de la discapacidad frente a INFβ-1a, 44 mcg/3 veces por semana. Sin embargo, podría cuestionarse el tratamiento con Rebif® como comparador, dado el carácter refractario de los pacientes a los medicamentos de primera línea (36,1% de los pacientes en el grupo de Rebif 44, habían fracasado a un tratamiento adecuado con el mismo).
Eficacia a largo plazo y re-tratamiento
Los datos disponibles son preliminares, ya que el estudio de extensión continúa en marcha, pero no parecen indicar que la respuesta se reduzca de forma relevante con el paso del tiempo. En resumen, la eficacia de alemtuzumab en el control de la actividad de las formas de esclerosis múltiple con recaídas se considera demostrada y en ausencia de una comparación directa con otros fármacos de segunda línea existentes, se presume que su eficacia es, al menos, similar a la de estos.
Alemtuzumab ha demostrado su eficacia en el control de la actividad de las formas de esclerosis múltiple con recaídas en un amplio espectro de pacientes, desde pacientes naïve hasta pacientes refractarios a los medicamentos de primera línea y tanto en pacientes con baja actividad como en formas graves. Sin embargo, dado el mecanismo de acción del medicamento y el consiguiente perfil de seguridad observado, así como las incertidumbres existentes sobre los riesgos a largo plazo del tratamiento con alemtuzumab, parece razonable limitar el uso de alemtuzumab exclusivamente a aquellos pacientes en los que el balance entre los riesgos y los beneficios esperados parezca, a priori, más favorable. Por ello, la elección de alemtuzumab como opción terapéutica requiere una valoración cuidadosa de su perfil de seguridad, teniendo en cuenta las alternativas actualmente existentes.
De este modo y en base al beneficio-riesgo de este medicamento, se han identificado una serie de situaciones clínicas en las que alemtuzumab puede considerarse como una opción terapéutica adecuada:
• Pacientes con alta actividad, definida en base a criterios clínicos y/o neuroimagen, a pesar de un tratamiento adecuado con inmunomoduladores (por ejemplo, interferón beta, glatirámero)  en los que natalizumab/fingolimod no sean alternativas adecuadas.
• Pacientes con curso rápido y agresivo, definido en base a criterios clínicos y/o de neuroimagen en los que natalizumab/fingolimod no sean alternativas adecuadas. Estas recomendaciones deberán revisarse periódicamente y podrían modificarse en la medida en que se reduzcan las incertidumbres sobre la seguridad de alemtuzumab a largo plazo.
El tratamiento con alemtuzumab debe realizarse en unidades/servicios hospitalarios especializados en el tratamiento de EM. Es esencial que los pacientes sean tratados en el contexto de unidades que estén habituadas al manejo de agentes modificadores del curso de la enfermedad (incluyendo inmunosupresores) y a la detección de las potenciales complicaciones asociadas a los nuevos tratamientos de EM. El acceso inmediato a especialistas que puedan abordar el manejo de problemas no neurológicos, como alteraciones tiroideas o trastornos autoinmunes, resulta imprescindible.
Precauciones especiales de conservación
Concentrado. Conservar en nevera (entre 2C y 8C).No congelar.
Conservar el vial en el embalaje exterior para protegerlo de la luz.
Mas información: Aquí.

Fuentes: Informe de posicionamiento terapéutico PT/V1/09042015 .MSSI. y Agencia Europea de Medicamentos.

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miércoles, 26 de julio de 2017

Más de cincuenta países esperan la aprobación de Ocrevus para la EM primaria progresiva

El primer tratamiento para la EM primaria progresiva ha sido aprobado ya en EEUU y Canadá > En Europa se está revisando su aprobación y se esperan novedades para finales de 2017

EMPOSITIVO | 26/07/2017
http://empositivo.org/2017/07/26/mas-de-cincuenta-paises-esperan-la-aprobacion-de-ocrevus-para-la-em-primaria-progresiva/
La aprobación en Estados Unidos de Ocrevus (Ocrelizumab), primer tratamiento para la Esclerosis Múltiple primaria progresiva, el pasado mes de marzo, supuso un antes y un después en los fármacos para tratar la EM. Ahora, la Agencia Australiana del Medicamento (TGA, por sus siglas en inglés), se sube al carro y anuncia que también da el visto bueno a Ocrevus, tanto para la EM primaria progresiva como para la forma recurrente-remitente de la enfermedad. Con esta son ya dos las aprobaciones para comercializar el fármaco de Roche, pero son hasta más de cincuenta los países en todo el mundo los que esperan a que las autoridades den luz verde al tratamiento.
Genentech, corporación líder en la biotecnología, presentó solicitudes de aprobación de Ocrelizumab el año pasado a las autoridades sanitarias de Canadá, la Unión Europea (UE), Australia y Suiza. Y Canadá ya ha recibido el visto bueno, pero el resto de países siguen a la espera de una respuesta positiva para poder empezar a comercializar el tratamiento. Y es que cada país tiene sus normas y procedimientos para conseguir la aprobación de un medicamento.
La UE, junto con los demás países, cuenta con autoridades reguladoras independientes que toman decisiones basadas en su propia revisión de los datos de ensayos clínicos. Sus evaluaciones respectivas son procesos no vinculados a la decisión de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos ni de la Agencia Autraliana del Medicamento. Las aprobaciones de un medicamento por varias autoridades sanitarias a menudo llevan a etiquetas de prescripción idénticas, o muy similares. Pero estas aprobaciones pueden ser diferentes. Y, en casos raros, un medicamento puede ser aprobado en un país pero rechazado en otro.
La aprobación de Ocrevus no tiene por qué darse igual en todos los países.  La Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés) u otras autoridades sanitarias podrían, por ejemplo, aprobar Ocrevus para la Esclerosis Múltiple primaria progresiva, pero no para la forma recurrente-remitente de la enfermedad. Aún así, la autorización de este nuevo tratamiento ha sido ya validada por la EMA y actualmente está siendo revisada. Se esperan novedades de cara al último trimestre de 2017.
¿CÓMO ACTÚA OCRELIZUMAB?
Ocrelizumab, que se administra cada seis meses, no es una cura ni una solución definitiva para los pacientes, pero sí un paso adelante en el tratamiento de la forma primaria progresiva de la enfermedad que supone una mejora en su calidad de vida. Se trata de un anticuerpo monoclonal humanizado, diseñado para unirse a un subconjunto específico de células B, que juegan un papel importante en el daño que el sistema inmunitario causa a la mielina y a los axones en el Sistema Nervioso Central de las personas con EM.
Los efectos secundarios más comunes asociados a este nuevo tratamiento en todos sus estudios de Fase II fueron reacciones de infusión e infecciones del tracto respiratorio superior, que fueron en su mayoría de leve a moderada gravedad.


FUENTES:
Roche – Roche’s OCREVUS (ocrelizumab) approved for relapsing and primary progressive multiple sclerosis in Australia
Multiple Sclerosis News Today – Hope, But No Cheers Yet, Voiced by MS Groups in Europe and Canada Waiting on Own Ocrevus Decision 

Así es la vida con esclerosis múltiple

Esta enfermedad ataca principalmente a personas entre los 20 y 40 años. Puede dejar graves secuelas.

http://www.eltiempo.com/vida/salud/sintomas-y-tratamiento-de-la-esclerosis-multiple-93742
El diagnóstico es un reto, ya que los síntomas pueden confundirse con otras enfermedades.
Foto: 
Archivo particular  
 
30 de mayo 2017 , 11:39 p.m.
Jairo Medina es ingeniero mecánico, pero no puede ejercer su profesión. Le encanta el tenis, pero no puede practicarlo. Tiene 63 años, y hace 23 padece esclerosis múltiple, una enfermedad degenerativa que cambió su vida para siempre.
Décadas atrás, para él “no importaba empezar a las siete de la mañana a jugar tenis, y que se llegaran las doce del día”, dice. Ahora no puede trotar por más de un minuto, pues de seguro “se iría al piso”.

Medina es una de las casi 2.500 personas afectadas por este mal en el país, según cifras de la Fundación Colombiana para Esclerosis Múltiple y otras enfermedades (Fundem). Esta es una enfermedad autoinmune, es decir, en la que el organismo se ataca a sí mismo. Se caracteriza por el daño a la mielina –sustancia que protege las fibras nerviosas– y causa lesiones al sistema nervioso central (cerebro, médula y nervio óptico).

Como explica Gustavo Castro, neurólogo especialista en esclerosis múltiple, esta afecta la visión, la sensibilidad, el movimiento de los músculos, el habla y la memoria.
También produce incontinencia, disfunción sexual y fatiga severa. De ahí que 10 años después de ser diagnosticados, el 50 por ciento de los pacientes estén desempleados, como advierte el Observatorio de Esclerosis Múltiple de Barcelona.
¿A quiénes afecta?
Si bien la esclerosis múltiple es considerada en Colombia como una enfermedad rara, es decir, de baja prevalencia y alto nivel de complejidad, en Estados Unidos o España no lo es tanto. Esto se debe a que se presenta principalmente en personas caucásicas. 

Esta patología aqueja sobre todo a las mujeres (tres por cada hombre), y a la población joven. Según el Instituto Nacional de Neurología y Neurociencia de México, cerca del 70 por ciento de los casos se presentan en individuos de entre 20 y 40 años. Así, se ha convertido en una de las principales causas de discapacidad en pacientes jóvenes a nivel mundial. Podría decirse que Jairo Medina corrió con suerte al haber vivido sin ella hasta sus 40 años, si no fuera porque mientras más tarde se manifiesta y se descubre la enfermedad, más rápido progresa. Carlos Navas, neurólogo de la Clínica Universitaria Colombia, puntualiza otros factores de riesgo: tener una predisposición genética, contraer un virus llamado Epstein Barr, subir de peso durante la adolescencia y ser fumador. Por esas razones, Navas recalca la importancia de llevar un estilo de vida saludable para evitar convertirse en uno de sus 2,5 millones de pacientes.
Tipos de esclerosis múltiple
Hay cuatro variantes de esclerosis múltiple (EM). De acuerdo con Herney Cuartas, fisioterapeuta y director de Fundem, la primera de ellas y la más común es la remitente-recurrente.

Consiste en que el paciente tiene un episodio o brote en el que puede perder la visión, presentar rigidez en las extremidades y tener problemas con el habla, entre otros síntomas.

Después de un tiempo el paciente se recupera, y más adelante otro brote vuelve a aparecer. Este es el caso del 85 por ciento de los pacientes, entre los que se encuentran Jairo Medina y la reconocida presentadora de televisión Linda Palma, quien reveló este año que tiene la enfermedad.

Otra variante se llama primaria progresiva, y la presentan cerca del 10 por ciento de los pacientes.

Tienen brotes, pero no se recuperan del todo y les quedan algunas secuelas. 
La siguiente y más grave es la secundaria progresiva, en la que no hay recaídas, sino un continuo deterioro del paciente.
Y finalmente está el síndrome clínicamente aislado, en el que la persona sufre un brote de la enfermedad pero no vuelve a presentar más episodios.
Barreras para los pacientes
Como si fuera poco asumir las consecuencias de la EM en la vida cotidiana, muchos pacientes enfrentan obstáculos para tratarla. Para empezar, obtener un diagnóstico oportuno no es fácil. Eso lo sabe bien Jairo Medina, pues a pesar de haberla sufrido durante 23 años, le diagnosticaron la enfermedad hace tan solo cinco meses.

El diagnóstico es un reto, ya que los síntomas pueden confundirse con otras enfermedades, y los brotes pueden cesar sin dejar pistas por un tiempo. Además, no hay una prueba infalible para reconocerla. Los médicos deben hacer una serie de exámenes (como resonancias magnéticas y punciones lumbares) para confirmar que alguien la padece. A estas dificultades se suman el altísimo costo de los tratamientos y los problemas para recibir atención de un neurólogo, especialmente en zonas rurales y en condiciones de pobreza.
Tratamiento
Esta enfermedad no tiene cura. Sin embargo, se trata con medicamentos inyectables, pastillas y sesiones de quimioterapia. Con los medicamentos se intenta “mitigar las recaídas o hacer que entre recaída y recaída pase un tiempo mayor. Cuantas más recaídas tenga un paciente, hay mayor probabilidad de tener discapacidad”, afirma el director de Fundem.

La iniciativa de los pacientes es fundamental. Deben tener actividad física y tener una buena alimentación: proteínas de calidad, frutas, verduras y mucha agua. No pueden fumar, y sobre todo, no pueden perder la esperanza.

JIMENA PATIÑO BONZA
Vida



Esclerosis múltiple: una enfermedad causante de incapacidad neurológica

http://www.elliberal.com.ar/noticia/354258/esclerosis-multiple-enfermedad-causante-incapacidad-neurologica

23/07/2017 -
La esclerosis múltiple también se denomina esclerosis en placas, esclerosis insular o esclerosis diseminada. El diagnóstico de esclerosis múltiple se basa en datos clínicos. Se considera la enfermedad como clínicamente definida cuando han existido dos brotes con evidencia de dos lesiones en áreas separadas en sistema nervioso central. Tras la sospecha clínica, es preciso descartar las enfermedades que pueden cursar de modo parecido, incluidas entidades tan variadas como inflamaciones vasculares, infecciones, tumores, inflamaciones granulomatosas. La resonancia magnética sirve no sólo para confirmar la presencia de lesiones, sino para descartar otras enfermedades, fundamentalmente procesos malformativos y tumores de la fosa posterior y médula. La esclerosis múltiple (EM) es la más común de las enfermedades inflamatorias que dañan la cubierta de las fibras nerviosas (mielina) del Sistema Nervioso Central (SNC). En los adultos jóvenes ocupa el primer puesto entre los trastornos neurológicos que causan incapacidad. La esclerosis múltiple conlleva la destrucción preferentemente de la vaina mielínica de las fibras nerviosas, aunque también se dañan las propias fibras nerviosas (axones), en el sistema nervioso central. Afecta a encéfalo y médula espinal de modo diseminado, con cierta predilección por nervios ópticos, sustancia blanca del cerebro, tronco cerebral y médula espinal.
Síntomas
La enfermedad puede iniciarse y cursar con síntomas diferentes, según las localizaciones de las placas. El curso puede ser en brotes, con remisión parcial o completa (forma recidivante-remitente), o progresivo (forma primariamente progresiva). Hay personas que permanecen prácticamente asintomáticas tras largos años de evolución y hay otras con brotes frecuentes, o deterioro progresivo marcado o incluso, con curso fulminante. Se presentan manifestaciones neurológicas como la fatiga, el deterioro intelectual (incluso en fases iniciales o formas benignas), las alteraciones del control motor, y episodios transitorios breves de síntomas repetidos. Estudios detallados han descubierto alteraciones del campo visual en más de la mitad de los pacientes sin antecedentes de neuritis óptica. Entre los movimientos anormales descritos están todas las variantes: temblor de reposo, espasmo hemifacial, y temblor de movimiento. Los trastornos transitorios más frecuentes en la esclerosis múltiple son distonías, crisis epilépticas, dificultad para hablar, para caminar. Otros trastornos menos frecuentes son las alteraciones vasomotoras, neuralgias, y trastornos del sueño.
Lesiones
La lesión fundamental en la esclerosis múltiple es la aparición de áreas o placas de desmielinización. Las regiones más afectas son los nervios ópticos, las zonas que rodean los ventrículos, el tronco cerebral, el cerebelo y la médula espinal. No existe correlación entre el número de lesiones y su tamaño con la sintomatología, ya que a menudo las lesiones son más numerosas de lo que la clínica haría sospechar. En un 35-40% de los casos no se muestran síntomas de la esclerosis múltiple, y las placas de desmielinización se descubren solo en la autopsia. La esclerosis múltiple puede comenzar de forma brusca o de forma lenta. Los síntomas pueden ser intensos o, por el contrario, pueden ser síntomas tan insignificantes que la persona no acuda al médico durante meses o años. Las manifestaciones de la enfermedad son muy variadas y dependen de la zona del sistema nervioso central en la que se encuentren las lesiones.
Síntomas motores
El enfermo de esclerosis múltiple, puede apreciar que arrastra una pierna al caminar o que ha perdido fuerza en una mano, o bien referir sensaciones de fatiga, pesadez o rigidez de piernas, así como tropiezos o caídas frecuentes. En la exploración se encontrarán los reflejos musculares aumentados y espasticidad, con espasmos musculares dolorosos.
Síntomas sensitivos
Son muy frecuentes y diversos, e incluyen el adormecimiento, quemazón, sensación de hormigueo… Es característica la sensibilidad al calor, produciéndose un empeoramiento de los síntomas con el aumento de la temperatura corporal. El dolor también es un síntoma muy frecuente, que puede aparecer en cualquier sitio del cuerpo y cambiar con el paso del tiempo a otras zonas. Aquí podemos observar que el paciente ya comienza con una alteración en su sensopercepción que neuropsicológicamente se va distorsionando por la intrusividad del mal y de las lesiones sufridas en su cerebro y en lugares antes indicados.
Trastornos de la coordinación motora
Debidos a la afectación del cerebelo y sus conexiones; pueden originar otros síntomas como inestabilidad al caminar, falta de coordinación o torpeza de los movimientos, temblor, dificultad en el lenguaje, etcétera. Se sostiene que esto comienza a preocupar de sobremanera al paciente y es lo que anticipa la consulta al médico neurólogo y/o neuropsicólogo para expresar su preocupación por los síntomas que está sintiendo.
Neuritis óptica
Producida por la inflamación del nervio óptico, es una manifestación muy frecuente que puede dar lugar a visión borrosa, pérdida de la saturación del color, dolor con la movilización del ojo, o incluso pérdida visual grave. La afectación suele ser en un solo ojo.
Trastornos de esfínteres rectal y vesical
Son frecuentes, pudiendo ser incluso el primer síntoma de la enfermedad (5% de los casos). Los síntomas son variables de un caso a otro. Lo más frecuente es la aparición de micciones (orinar) frecuentes con incontinencias. Esta alteración a nivel de la vejiga puede producir infecciones urinarias repetidas, y en el varón se acompaña a menudo de impotencia sexual; causa que en los hombres comiencen a preocuparse y al mismo tiempo a informarse que están padeciendo de un principio de EM.
Síntomas mentales
La depresión está presente en el 50-60% de los casos y también se ha encontrado la presencia de euforia inadecuada en estos pacientes. Destacan los trastornos de la memoria, disminución de la atención, dificultad para la solución de problemas, incluso en fases avanzadas pueden presentar una demencia franca. En estos casos los pacientes concurren al consultorio y se dan con la sorpresa que están en vías de esta enfermedad neurodegenerativa y allí sus formas de reacción hacen que necesiten un neuropsicólogo para empezar a tratar el malestar psíquico para proseguir con el tratamiento clínico adecuado y de esa forma convencer de la aceptación de la enfermedad al paciente.
Otros síntomas de la esclerosis múltiple
Pueden aparecer en distinta frecuencia y de forma variable otros síntomas como vértigo, fatiga, disfunción sexual, debilidad facial, etcétera. Si la lesión es a nivel cervical puede aparecer una especie de descarga eléctrica descendente al flexionar el cuello. Más allá que esta enfermedad tenga prácticamente sus síntomas muy marcados y conocidos no se descarta que la sintomatología de un paciente que está iniciando un proceso de EM se confunda con sintomatologías hipocondríacas, psicosomatizaciones, trastornos del control de impulsos, trastornos motores por otras causas. Por eso es necesario una evaluación detallada y el trabajo conjunto entre neurólogo y neuropsicólogo para ofrecerle al paciente un diagnóstico presuntivo lo más acertado posible.
Causas
No se ha descubierto la causa o un marcador específico de la enfermedad. Los intentos de demostrar un único origen, viral o ambiental, han fracasado. La esclerosis múltiple es la primera causa de discapacidad sobrevenida en adultos jóvenes, ya que suele afectar a personas entre 20 y 45 años. Los métodos de diagnóstico están mejorando, pero aún se desconoce qué la origina. Las hipótesis causales más convincentes son las que asocian una alteración genética con un factor ambiental, infeccioso o no, que pone en marcha un proceso inmunológico que ocasiona alteración de la pared de los vasos intracerebrales, edema e infiltración de células activadas en el sistema nervioso central (SNC). Existen datos que apoyan una predisposición genética a padecer la enfermedad, pero parece que sobre esta predisposición genética tendrían que actuar factores ambientales (como virus) para que se desarrollase la esclerosis múltiple. Este tipo de factores ambientales, a los que las mujeres podrían ser más susceptibles, podría explicar que la proporción de mujeres afectadas sea mayor que los casos de varones. Los expertos neurólogos y neuropsicólogos creen que puede deberse a que suelen ser más higiénicas, ya que el tener menos contacto con agentes infecciosos podría favorecer las enfermedades autoinmunes; y a la Vitamina D, ya que parece que se dan más casos de afectados en aquellos países donde hay menos horas de sol.
Diagnostico
Actualmente no existen pruebas diagnósticas específicas, de tal forma que la base del diagnóstico de la esclerosis múltiple sigue siendo la clínica: la aparición de síntomas y signos que indican la presencia de lesiones múltiples del SNC y de brotes de actividad clínica seguidos de fases de remisión. Por lo general, se califican de “esclerosis múltiple clínicamente definitiva” los casos con:  Historia de dos brotes distintos (síntoma propio durante más de 24 horas con una separación de un mes entre ellos).  Evidencia de dos lesiones en el cerebro y cerebelo en localizaciones distintas (demostradas a través de diagnóstico por imágenes, mediante TAC (Tomografía Axial Computada), resonancia magnética (RMN) o potenciales evocados). En todos los casos de esclerosis múltiple se puede administrar tratamiento sintomático de las secuelas:  Si hay fatiga se utiliza amantadina o pemolina.  Si hay disfunción eréctil se emplea sildenafilo.  Si hay depresión se administran inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS).
Pronóstico
Se acepta en general un mejor pronóstico para aquellas formas de enfermedad con inicio antes de los 40 años de edad, síntomas oculares, sensitivos o de troncoencéfalo, evolución en brotes, síntomas iniciales de duración menor a 6 meses, y ausencia de historia familiar. De forma individual es muy difícil saber el pronóstico, ya que la esclerosis múltiple es una enfermedad con una gran variabilidad. Al cabo de 15 años de evolución, el 30% de los enfermos pueden llevar una vida independiente y activa laboralmente, y alrededor del 50% requieren algún tipo de asistencia para deambular. Algunos signos clínicos sugieren un pronóstico más favorable, como por ejemplo la ausencia de incapacidad funcional a los cinco años de evolución de la enfermedad. Otros factores pronósticos favorables incluyen un comienzo temprano (con exclusión del comienzo en la infancia) y un curso en brotes. Por el contrario, un comienzo tardío (40 años o más) y un curso progresivo entrañan peor pronóstico. Finalmente, destacar que algunos pacientes con esclerosis múltiple tienen una forma benigna de la enfermedad y nunca sufren discapacidad neurológica.

martes, 25 de julio de 2017

Terapias antiestrés contra la esclerosis múltiple

Terapias antiestrés contra la esclerosis múltiple



http://www.elmundo.es/elmundosalud/2012/07/11/neurociencia/1342029375.html

  • Las terapias antiestrés reducen las lesiones cerebrales típicas de la patología
'Lo único que tienes seguro en la vida es la muerte y el estrés', afirma el sabio refranero popular, ambas cosas nada positivas. Precisamente, si el estrés no es buen compañero de patologías tan distintas como el insomnio, la enfermedad cardiovascular o las úlceras, ahora se descubre que tampoco lo es para los afectados por la esclerosis múltiple.
Al menos es lo que afirma un grupo de investigadores de la Universidad Northwestern Medicine (Chicago, EEUU) capitaneado por el profesor David Mohr en la revista 'Neurology'. Según las conclusiones de este estudio, basado en los resultados de 121 pacientes con esclerosis múltiple, las terapias que enseñan a controlar el estrés reducen en más de un 20% las lesiones cerebrales típicas de esta enfermedad.
"Los resultados son importantes y abren la puerta a más investigaciones que pongan el acento en tratamientos alternativos a tantísimos fármacos", comenta a ELMUNDO.es la doctora Celia Oreja-Guevara, coordinadora del Grupo de Estudio de Enfermedades Desmielinizantes de la Sociedad Española de Neurología. "Además, viene a confirmar las sospechas que ya se tenían al respecto. Hace algunos años sonaba con fuerza la psiconeuroinmunología, una rama que estudia las relaciones entre cuerpo y mente y donde el estrés forma parte especial de sus análisis por sus efectos dañinos.., incluido en este tipo de patologías".

Respire hondo y...

La esclerosis múltiple afecta sólo en España a entre 30.000 y 45.000 personas y se produce por un daño en la vaina de mielina, es decir, la cubierta protectora que rodea las neuronas. Cuando esto pasa, los impulsos nerviosos disminuyen o se detienen. Aunque no se sabe por qué se produce, se puede reconocer por una multitud de síntomas que van desde problemas musculares, como espasmos, entumecimientos o pérdida de equilibrio; hasta otros síntomas oculares, del habla, sexuales o neurológicos.
En el ensayo clínico se dividió a los 121 pacientes en dos grupos. Ambos seguían recibiendo sus medicamentos habituales pero el primero, además, también 16 sesiones de terapia antiestrés durante 24 semanas.
"Se produce un momento estresante cuando una persona siente una amenaza o que el acontecimiento es demasiado trascendente. Por ello, sobreestima esta situación o infravalora su capacidad para hacerle frente", explica Mohr. "La idea fue enseñar al primer grupo mecanismos para afrontar esos momentos, maneras de desafiar y cambiar estos pensamientos negativos y hacer una evaluación más realista y útil de la situación. Esto ayuda a administrar mejor estas circunstancias estresantes", afirma.
"El resultado es absolutamente sorprendente", señala la doctora Oreja-Guevara. "Yo también creía en los beneficios de las terapias antiestrés, pero no con tan altos resultados positivos". Y se refiere a que aquellos que recibían terapias antiestrés estaban libres de sufrir más lesiones cerebrales típicas (las captadas con gadolinio) en un 77%, en comparación con los del grupo control, cuyo porcentaje se reducía al 55%. Del mismo modo, los 'antiestresados' disminuían sus posibilidades de padecer otro tipo de lesiones inflamatorias (las conocidas como T2) en un 70%, frente al 43% del grupo que sólo tomaba fármacos.

Los misterios del cerebro

"Los médicos tienen pocas formas para saber cómo evoluciona la enfermedad", explica la doctora Oreja-Guevara. Tanto, que la forma más común de detectar si la esclerosis múltiple está activa o no es realizando pruebas de neuroimagen que muestren si existen lesiones cerebrales. De ahí, que algunas de las más comunes sean las que se descubren gracias al gadolinio, que indica una ruptura en la barrera hematoencefálica, lo que permite un daño en las células cerebrales.
Por su parte, la lesión cerebral T2 también es de carácter inflamatorio como la anterior. Con ella se encuentran daños más permanentes. "Ambas son lesiones inflamatorias, pero mientras que la primera muestra actividad inflamatoria en un periodo menor a las cuatro semanas, la segunda es un marcador que muestra lesiones más permanentes. ¿Qué conocemos con ambas? Si la inflamación aumenta es un indicador de que estamos ante una enfermedad activa", comenta esta doctora.
"La magnitud del efecto es similar a otros recientes ensayos en fase II de nuevos tratamientos farmacológicos para esta enfermedad", asegura Mohr. Aunque el estudio se ha topado con un importante 'pero'. "Todavía es prematuro formular recomendaciones específicas sobre el uso de este tipo de terapias de gestión del estrés en la esclerosis y se necesitan más estudios, ya que hemos descubierto que sus efectos positivos no se mantenían después del periodo de tratamiento, por lo que no quiero ver a los pacientes dejando de tomar toda su medicación para cambiarla por estas terapias", afirma contundente.
Para la doctora Oreja-Guevara, el mayor problema del estudio se encuentra en su periodo de tiempo, aunque se muestra optimista con los resultados. "Aunque es cierto que seis meses es poco tiempo para ver si las terapias son efectivas o no, también es importante ver que la muestra de 121 pacientes es suficientemente numerosa y los parámetros del trabajo están bien realizados como para descartar la idea del efecto placebo de estas terapias y tener esperanza en que funcionen... Además, la propia experiencia con estos pacientes indica la validez de este camino, el estrés empeora su situación", comenta.
Por ello, tanto el grupo de investigación como esta doctora se muestran de acuerdo con la búsqueda de los parámetros más importantes para que los beneficios se mantengan en el tiempo: "Es posible que las personas bajo estas terapias luego no fueran capaces de desarrollar estas habilidades por sí solas o, quizá, la parte más importante de estas terapias sea la personal, la de afrontar el estrés con apoyo social. Habrá que investigar más", concluye Mohr.